Recuerdo la motivación inicial fundamental por la que comencé a escribir relatos: "por ver escritas historias que me hubiese gustado encontrarme como lector". Esto fue mucho antes de que internet fuese algo popular. Y luego el hecho de difundirlas por internet; aquí la motivación fue: "compartir, por si a alguien le interesan, además de recibir feedback de las mismas y que no quedasen en un mero ejercicio autista".
Ahí hubo una época bonita (foros, blogs, webs...), donde había bastante dinámica y contacto cercano con bastantes lectores/escritores. Luego llegó Facebook/Twitter, y para mí ahí terminó esa atmósfera y el gusto por hacer vida social digital como hasta aquel entonces. Lo reconozco, es cosa mía, no de esas excelentes plataformas. Se ganó en rapidez, inmediatez, sobresaturación de información, y para mí cualquier atisbo de encanto por esa dinámica. Lo reconozco, es cosa mía, nada más. No me gusta la pornografía emocional, ni sacarle fotos a los garbanzos que me como, ni enseñarle mis putas vacaciones a medio mundo, ni las adorables caritas de mis hijos (¿qué pensarán de mayores de todo esto?) si los tuviera... a lo mejor es que soy demasiado radical, pero paso de toda esta mierda, en serio. El que se quiere comunicar de verdad, lo hace, creedme.
Y este blog, que nació, por un lado, para servirme de recordatorio de cosas que voy leyendo, viendo... y la impresión que me dejaron, y bueno, por si a alguien mi opinión sobre algo -por afinidad con mis gustos- le puede orientar a la hora de elegir ciertas cosas que echarse a los ojos o las manos. Aquí también se han vivido buenas conversaciones con excelentes amigos/as a lo largo del tiempo, las recuerdo bien.
Para mí, lentamente, y aunque sigo leyendo los blogs de los más cercanos compañeros/as (David, Alcoze, Sonia...) también ha ido pasando mi gusto por comentar / que me comenten -los blogs funcionan así, no nos engañemos-, por lo que he ido viendo que no tiene mucho sentido seguir publicando por aquí.
Sobre todo teniendo una web que pago (anti)religiosamente, jeje.
Así que he decidido unificar todo lo que vaya produciendo (reseñas, relatos... etc) en luisbermer.com, dejando este blog casi que para mi uso para ver el blogroll de los viejos amigos/as y poner entradas de anuncio cuando saque cosas nuevas en la web, para los que queden interesados en lo que voy escribiendo.
Por supuesto, todo comentario será allí agradecido y contestado. Es simplemente un cambio de lugar, no duplicar cuando todo puede encontrarse en un único sitio. ¿Para qué bajarte al garaje cuando puedes hablar desde el salón? Pues eso. Que de momento, no me rindo ;)
Así que, si queréis, ¡nos seguimos leyendo por la web!



























