viernes, 13 de febrero de 2009

EL CINE, MI PADRE Y YO



Nunca le agradeceré a mi padre lo suficiente el hecho de llevarme al cine en mis primeros años de vida. En esa edad, en la que uno aún anda poniéndole nombres a las cosas que, de repente, te sumerjan en esos “mundos imposibles”, creo que prepara tu mente para, ya de adulto, ser receptivo a las obras que desarrollan el “sentido de la maravilla”, a no despreciar la imaginación.

“Flash Gordon” fue una de las primeras películas que recuerdo haber visto en cine. Me vienen a la memoria imágenes de tíos en mallas corriendo, pistolas láser, el interior con lucecitas –clásico– de las naves espaciales ochentenas…y, en la vuelta a casa (en la Ducati 49cc de mi padre…¡siente el vértigo! XD), tararear alguna melodía de la B.S.O –años después descubriría que era de un tal grupo llamado “Queen”–. Nunca sabré hasta que punto me gusta la ciencia-ficción por culpa de momentos como aquel.

Seguro que la película, como tal, es infame –no la he vuelto a ver–. Pero eso, es lo de menos…

2 comentarios:

alcorze dijo...

Esta película es una auténtica joya, tanto del cine como de la música como de frikismo en general. La bajé hace un tiempo y la he vuelto a ver y, salvo el penoso actor que hace de Flash Gordon, el resto es genial. Recuerdo que nos llevó mi madre a mi hermano y amí al cine Cervantes de Zaragoza y que alucinamos con todo desde el principio hasta el final. Sólamente por la banda sonora de Queen ya merecía un premio.

Luis Bermer dijo...

Tengo que volver a verla pues...

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